Después del agite del año anterior, el 98 hizo su paso relativamente en silencio. Pasaron buenas cosas, pero tampoco FAAAAAA LOCOOOOOOO QUE BARRRRRBARO, qué se yo. Después de algunas idas y venidas, mis viejos se reconciliaron y se mudaron fuera de casa.
La mañana en la que decidieron comunicarnos a mi y a mi hermana que las cosas volvían a ser las de antes, yo me sentí realmente ajeno, a todo. Me quedé mirando por la ventana hacia afuera como si me importara poco y nada, y a esa altura del partido era prácticamente cierto. No recuerdo qué dijo mi hermana, o cómo reaccionó, pero nunca estuvo de acuerdo. Así entonces, mis viejos decidieron buscar su propio lugar en otro barrio, en otro departamento. Así también empezó una etapa en la que mi hermana y yo nos quedamos viviendo casi "solos". Cada uno tenía su propio espacio y fue genial, por primera vez en la vida tenía "mi pieza". Como era costumbre en la loca matemática familiar, pasamos de ser una familia de tres, a dos medias familias. En fin.
Otro año en la secundaria cagándome de risa. Mariana ya no estaba, y al (afortunadamente) no haber encontrado persona en quien ocupar mi mente, encontré una paz que no había tenido desde hacía un tiempo largo.
Me compré el Diablo en un Blockbuster por $10. Pasé del Napster al Audiogalaxy. Compraba juegos grabados... oooh piratería malvada. Cada CD costaba $25. Me llevaba bien con todos. Y ya tenía muy claro que era un bicho raro, cosa que siempre fui pero recién en esa época empecé a notarlo, y hasta a apreciarlo. No escuchaba el rock nacional que escuchaban mis amigos. Nunca había ido a bailar porque nunca me gustó (ni me va a gustar) como actividad. Mundial de Francia '98. Nunca me interesó el fútbol. ¿Notaron que me olvidé de nombrar el Mundial del '94? Yo recién me avivo. Me soba. Cada día más antisocial, no le encontraba atractivo alguno a la sociedad. Leía por gusto, y empezaba a entender las letras en inglés de las canciones que me habían gustado toda la vida. Redescubrí muchas cosas.
La mañana en la que decidieron comunicarnos a mi y a mi hermana que las cosas volvían a ser las de antes, yo me sentí realmente ajeno, a todo. Me quedé mirando por la ventana hacia afuera como si me importara poco y nada, y a esa altura del partido era prácticamente cierto. No recuerdo qué dijo mi hermana, o cómo reaccionó, pero nunca estuvo de acuerdo. Así entonces, mis viejos decidieron buscar su propio lugar en otro barrio, en otro departamento. Así también empezó una etapa en la que mi hermana y yo nos quedamos viviendo casi "solos". Cada uno tenía su propio espacio y fue genial, por primera vez en la vida tenía "mi pieza". Como era costumbre en la loca matemática familiar, pasamos de ser una familia de tres, a dos medias familias. En fin.
Otro año en la secundaria cagándome de risa. Mariana ya no estaba, y al (afortunadamente) no haber encontrado persona en quien ocupar mi mente, encontré una paz que no había tenido desde hacía un tiempo largo.
Me compré el Diablo en un Blockbuster por $10. Pasé del Napster al Audiogalaxy. Compraba juegos grabados... oooh piratería malvada. Cada CD costaba $25. Me llevaba bien con todos. Y ya tenía muy claro que era un bicho raro, cosa que siempre fui pero recién en esa época empecé a notarlo, y hasta a apreciarlo. No escuchaba el rock nacional que escuchaban mis amigos. Nunca había ido a bailar porque nunca me gustó (ni me va a gustar) como actividad. Mundial de Francia '98. Nunca me interesó el fútbol. ¿Notaron que me olvidé de nombrar el Mundial del '94? Yo recién me avivo. Me soba. Cada día más antisocial, no le encontraba atractivo alguno a la sociedad. Leía por gusto, y empezaba a entender las letras en inglés de las canciones que me habían gustado toda la vida. Redescubrí muchas cosas.
Grrrrrr... arf arf
Hablando de rock nacional
Sí, el extraterrestre escuchaba ALGO de rock nacional. Probablemente La Renga fue lo último que incorporé a mi lista de cabotaje, y hablamos de una banda que escuché por primera vez hace más de diez años. En alguna otra ocasión despotricaré contra este género.
She-Wolf me recuerda a la porno esa con nazis, puta que mente de mierda que tengo
ResponderEliminarPucha, no la vi, pero ese tiene solución.
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