enero 31, 2010

Que me pise un tranvía

Feliz cumpleaños a mi.

¿Qué me puedo regalar? Hm... un abrazo, un ventilador, mudez para mi vecinito, una sprite, un invierno, un marzo, una maqueta, un habano, varios kilos menos, una super cámara de fotos, una moto, una admiradora, que venga con dos amigas, años de práctica de guitarra comprimidos en un segundo, unos miles de dólares (no soy tan ambicioso), una nave espacial antes del 2012, un solcito de junio, otra neurona, materiales para construir mi propia casa, un Diablo 3, un monitor de 30" (unos $7000, qué joder), un trabajo, una pérdida de memoria selectiva y una pizza de la pizzería que está a dos cuadras de casa.

Qué bueno que soy conmigo.



enero 22, 2010

Musiquero #02

Paz, es algo que vengo buscando desde hace un tiempito, digamos que desde fines del año pasado. De a poco sentí como me iba alejando involuntariamente (o quizás no) de muchas cosas, como cáscaras de algo reseco y gastado que iban quedando en el camino poco a poco. Hoy, esta madrugada, después de lo que ya se siente como un proceso bastante largo que llega despacito a su fin, siento ese click que hace el cerebro muy de vez en cuando... sin llegar a entender todavía bien qué significa, pero lo siento igual y sé que es importante.

La mirada misma cambia, cómo veo las cosas, cómo las siento, cómo acepto algunas y dejo atrás otras. La verdad, está bueno sentir que ya sea grande o chico, un cambio es un cambio, y que no es sólo la idea de "y, tendría que cambiar algo", que no son sólo palabras que me digo a mi mismo para impulsarme a algo distinto, mejor.

O quizás es todo una ilusión y lo que acabo de escribir no es cierto. Quizás toda esa sensación la impulsa esta canción que tenía olvidada por ahí, y nada más. La música siempre me transmite algo, sentimientos, ideas, imágenes, mil cosas distintas, e incluso una misma canción puede afectarme de muchas maneras distintas, en distintos momentos.

Seguramente es la noche combinada con ideas y sentimientos que tengo por dentro, que sumándose a esta canción, me provocó muchas ganas de escribir, que no es poca cosa.


Que te vaya bien





Marty Friedman, ex-guitarrista de Megadeth. Alejado de ese montoncito de cosas que mencioné al principio, tengo más tiempo para practicar con la guitarra, feliz por estar llegando a tocar algunas notas de este tema.

enero 03, 2010

Descargo #04

Cómo nos alcanza el pasado a veces, golpéandonos despacito la frente con un dedo molesto, mientras uno mantiene su mejor cara de poker. Una foto, una frase, una idea, una situación al azar que se repite, totalmente irrelevante y sin embargo de alguna manera termina conectándose con algo que nos toca de cerca. Y probablemente esas son las más jodidas, porque te agarran desprevenido.

Y te hacen pensar en muchas cosas. En lo que fue, en lo que no fue, un millón de posibilidades (o no tantas) y caminos que pudiste seguir, o pudieron tocarte en suerte... y no, resulta ser que todo se reduce a un "y bueno, es lo que hay". Lo mejor no pasó, eso que esperabas se fue, quedó atrás en un pseudo olvido, inútil para tu presente. Y es molesto cuando todo eso te ataca por sorpresa, porque quedás tan desconcertado y bobo como "aquella vez", lleno de las mismas preguntas. Lo que me pregunto ahora es cuánto tiempo más puede tenernos atrapado un sentimiento que en realidad ya no existe. Está bien que las experiencias pasadas nos van marcando, algunas nos enseñan alguna que otra cosa, y otras simplemente nos jodieron la vida... pero ojalá fueran solamente eso, parte del pasado, borrón y cuenta nueva, historia antigua.

También surge la duda de si vale la pena o no creer que todavía se puede pelear por algo perdido, y digo "creer" porque estoy seguro de que la gran mayoría de las veces, es imposible recuperar lo que se fue. Quizás no tenga mucho sentido porque uno mismo va cambiando, y si esta persona que ahora escribe (o aquella que lee) pudiera viajar al pasado para revivir ese momento de decisión, aún sabiendo que haciendo tal o cual cosa podría remediar algo, resulta que ya no soy el mismo, y las ganas desaparecieron, asi como la esperanza. Sí, podría haber dicho algo distinto, usar otra manera, pero mi corazón y mi cabeza a esta altura ya están cansados, y me pregunto para qué luchar, para qué seguir ilusionado con la idea de algo mejor, o algo no tan malo.

Y para no ser tan vago o poco claro en lo que escribo, la historia concreta es muy simple: enamorarse de una amiga, hacer todo mal, y aún así luchar por la esperanza de algo todavía bueno, pensando que no todo está seco y vacío. El tiempo desgasta, yo cambié y ella seguramente hoy en día es otra persona muy distinta a la que conocí hace tanto tiempo ya. Y pensar en esos millones de distintos caminos que podría haber tomado, hoy no tiene sentido, asi como tampoco lo tiene el pensar en las millones de maneras que hay (si las hay) de seguir luchando por algo que ya no está.

Hay una frase en inglés que para mi tiene muchísimo sentido, aún siendo tan simple, y por un segundo me tranquiliza: "move on". Pero sigo preguntándome por qué no es tan fácil como suena, y me cansa pensar en cuánto más puede estar esa pregunta dando vueltas por encima de mi cabeza. Me canso de todo.

De pelusas y mugres

Limpiar el teclado debe ser una de las experiencias más traumáticas del mundo. Miguitas de alimentos varios, pelos PELOS, una cosa que mientras está en nuestra cabeza (o en la de los demás) es algo natural y hasta es lindo a veces, pero que SUELTO se convierte en una porquería junta-mugre asquerosa e intocable. Enredados con pelusitas y más mugre, debajo de las teclas que en la superficie parecen suficientemente limpias e inofensivas.

Ese mundo que existe debajo de las teclas es un ecosistema aparte del que nos rodea, lleno de misterios y pantanos oscuros, donde hasta quizás viva algún que otro bichito ciego y repugnante, totalmente oculto del mundo exterior.

Un domingo como cualquier otro, se me ocurre pasar un cepillito fino por esos espacios que hay entre tecla y tecla... viendo con asco cómo salía lleno de "cosas" atrapadas. Y eso fue todo, no lo di vuelta todavía, pero sé que debería. Debería sacar todas y cada una de las teclas y preparar mi mente para el horror, teniendo un tachito de basura bien a mano.