¿O Sarasa Mental #03? Me encontré con algo que escribí hace un tiempo, fechado un Domingo 10 de Agosto de 2008, hace poco más de un año. A veces me sorprenden las cosas que escribí hace mucho (o no tanto), cuando mi vida era tan distinta por fuera, y la misma por dentro.
"Mi mente repite como un disco rayado "necesito, necesito...", pero el pensamiento no se repite infinitamente, no debería, después de ese maldito "necesito" debería venir la puta respuesta que estoy buscando, la putísima respuesta que no quiere aparecer. Puede que no esté buscando, o que deba buscar más profundo. "Simplificar, simplificar" me dice ahora, simplificar todos esos pensamientos sin nombre, ese montón de paredes blancas y vacías que no me muestran absolutamente nada y me confunden. Simplificar, desaparecerlas, cerrar los ojos y guiarme de alguna manera, de otra manera. Debería poder encontrar la pared que busco, la que no veo ni en sueños ni premoniciones, la que no sé cómo es, por más obvia que sea. Simplificar, eliminar todas las demás. Podría hacer una película muy surrealista con todo esto. Pero volviendo a mi locura imaginaria y arquitectónica, en el fondo sé cuáles son las paredes que busco, las opciones que realmente deseo encontrar. Un amor, una mano amiga, una caricia y un beso, una palabra de aliento, un sincerísimo "te amo", un rostro invisible para mi todavía, porque no tiene importancia. Ese amor ya tan imaginado por mi, ese amor al que alguna vez le escribí una carta, el que pensé miles y miles de veces. Otra imagen, en otra pared ya no blanca, una idea, una certeza y seguridad, el rumbo que le da una salida a mi vida. Una pared que se cae y detrás de si deja ver un camino, vacío, pero al mismo tiempo lleno de una seguridad tremenda, como un abrazo calentito. Podría dejarme llevar por esa corriente invisible, sin temor a cerrar los ojos y abrir los brazos. Sin importar la cantidad innumerable de problemas que pueda encontrar en el camino, tampoco importan. Tendría la felicidad de mi lado, sintiendo que al seguir ese camino desconocido, voy a encontrar el final de mi vida, feliz dentro de muchísimos años. Un sueño, un anhelo, un trabajo, una dedicación y un sentido a todas las cosas que pasaron antes.
Creo que dejándome llevar un poco por mi afición a soñar despierto, pude encontrar al menos dos de las muchas respuestas posibles que puede haber a las muchas preguntas de mi vida. Por ahora, son las dos que necesito. Un amor, una mujer maravillosa a mis ojos que me de toda la fuerza que me falta, que complemente todas esas falencias y debilidades que creo tener, que las haga humo con un beso, algo tan sencillo y tan pero tan desvalorizado. Un rumbo a esta vida veleta, una dirección que pueda seguir con el corazón, y que todo lo demás importe un carajo, que todo lo malo y todo lo bueno que quedó atrás tenga por fin un sentido único, conciso.
Tantas cosas pienso, una autopista mental (mentaaaaaaaaal aaaaahahah) por la que pasan miles de pelotudeces en carro, tantas cosas sin sentido o valor que termino olvidándome un instante después. No debería olvidarme de estas dos cosas, estas dos razones para seguir adelante y vivir MI vida lo mejor que pueda. Son razones, son objetivos, son respuestas y al mismo tiempo son generadores de más preguntas, todo eso en uno. Un amor, un rumbo."
Hm... qué tan distintas son las cosas ahora, no lo sé. Aquella madrugada me di cuenta de que un amor y un rumbo eran (y son) las cosas que más quiero en esta vida. El primero creí encontrarlo un par de veces, pero no resultó bien, asi que mi eterna búsqueda sigue su curso. Mi ánimo seguramente no es el mismo, es mucho más grande y tangible que aquella noche que escribí eso, tan confundido y perdido como recuerdo haber estado. Sólo pasó un año, pero fue un largo camino en el que aprendí algunas cosas y, por qué no, me olvidé de otras. Y tengo la sensación de que todavía queda camino por recorrer.
Por otro lado, el rumbo... ahí podría decir que lo encontré, sé qué quiero hacer con mi vida y lo estoy haciendo, estoy viviendo en este momento el proceso de llegar a ser lo que yo quería. Mi trabajo, mi lugar todavía incierto en el mundo descubriéndose de a poco, cada día más cerca, esas son las cosas que marcan el rumbo de mi vida hoy en día. Y me gusta. Para completar el Kit del Guru Feliz, sólo me hace falta ese amor, esa compañía. Mientras la vida de algunos ya está completa, y la de otros se derrumba, la mía sigue construyéndose.
Ahora me voy a dormir, porque es tarde y hace frío. Chaito.