junio 25, 2010

Aquellas pequeñas cosas

Llegar a viejo evidentemente no es de lo más agradable que le pueda pasar a una persona, por todos los achaques y limitaciones con los que se topa uno. La soledad, muy real. A veces pienso que mi vida es complicada, difícil, que las cosas hasta ahora no me salieron como hubiera querido, blah blah... tengo mil boludeces de las que quejarme, mil.

Sin embargo, hoy estuve caminando despacito del brazo de una divina señora de 89 años (cumplidos hace muy poco), que estaba totalmente feliz de ver el cielo celeste, que no hiciera tanto frío, no estar encerrada, y respirar un aire que no fuera el de su departamento, y me di cuenta de lo diferente que ve las cosas, detalles que generalmente no me detengo a apreciar.

Dicen que el árbol a veces no nos deja ver el bosque, y seguramente nos sucede a todos gran parte del tiempo. Ojalá tuviera una claridad mental constante, para poder distinguir las cosas realmente valiosas, las más simples. Creo que es un tema en el que se puede ahondar muchísimo, analizar desde muchos puntos de vista distintos, pero coso, realmente vale la pena? Mejor sería intentar ponerlo en práctica, dejar de escribir en este momento, y salir a caminar un rato.

1 comentario:

  1. Siempre tuve maneras poco convencionales de lidiar con algunas cosas... últimamente es de lo más común en mi la frase "No me siento bien acá, me voy. Chau" y me voy. A veces solo con la mente, tengo una cajita llena de ideas de cosas lindas que me abstraen de cualquier mala situación.
    A qué voy con esto? La mayoría de las veces podemos elegir cómo sentirnos. Un abrazo para ti, mi amigo..

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