Podría decirse que es un tema jodido, que querer hablar de eso te convierte en una persona rara con algún problema social, lo normal es dejarlo pasar, no prestarle atención, es algo natural dicen, a todos nos llega. Pero qué se yo, seguido pienso en la muerte, y lo que significa para la gente.
Dependiendo de qué experiencias haya vivido uno, la muerte puede ser un recuerdo triste, una anécdota de algún conocido, una historia, un proceso biológico, algo sin importancia, etc. Tantas cosas. Es cierto que nadie quiere tocar el tema, pero todos de alguna manera pasamos por eso, lo conocemos, y sabemos que es algo siempre presente. Y no me refiero a un "aaay me puedo morir mañana". Ja, no sé en realidad a qué me refiero o por qué estoy escribiendo esto. Me parece curioso (siempre) que la gran mayoría de las personas mire a otro lado cuando se habla de morir, o capaz lo curioso es que siempre haya sentido que no es un tema tabú, sentirlo como algo tan... no sé cómo explicarlo. Es una mezcla de normal, pasajero, trivial incluso, y también algo que puede cambiarte la vida (a menos que el muerto sea uno mismo, cuac).
Creo que es un tema tan pero tan esquivado, que cuando llega el momento de consolar a un amigo por una pérdida, no tenemos palabras. Si nos toca de cerca a nosotros, tampoco las tenemos para nosotros mismos, y las recibidas suenan a formalidad. Es ahí cuando se te encoje el corazón, y un abrazo es lo más importante del mundo. Seguro es algo que queremos olvidar en el momento. ¿Y qué pasa cuando la muerte nos resulta ajena? Atropellan un tipo en una esquina... asombro, curiosidad, impresión, indiferencia, desapego... infinidad de reacciones puede haber. Capaz no va más allá de "uh, pobre tipo", y seguimos caminando.
Hay tantas perspectivas desde las que se puede encarar la muerte, que podría estar horas escribiendo, pero no es mi intención. Solamente tenía ganas de contar mi punto de vista. No pienso en la muerte todos los días, ni todas las semanas, a veces parece que fuera una nota al pie de todas las cosas, que releo cuando me acuerdo o algo me hace recordarla. No me asusta pensar que un día de estos ya no voy a estar, y tampoco me quita el sueño la ooooh intriga (?) de qué viene después. No creo en Dios ni en un más allá, sinceramente me tiene sin cuidado, ja, ya me voy a enterar llegado el momento de cruzar para el otro lado.
No le tengo miedo a la muerte misma, pero sí tengo la seguridad de que voy a perder muchas de las personas que quiero (amistades, familia, Maby Wells), y me angustia pensar en que algún día, voy a sufrir muchísimo, y ni todos los abrazos del mundo van a ser suficientes. En momentos como ese, es cuando me recuerdo a mi mismo que estoy bien, que quiero mucho a todas esas personas, y que el de hoy no es un día triste, todo lo contrario. Para mi, la muerte no tiene que ser algo triste, o algo que esconder abajo de una alfombra, por lo menos hasta que llega. Entonces sí, me lloraré todo y viviré mi angustia real, pero mientras tanto, puedo hablar de eso y hasta meter algún chiste mortal inocente en alguna conversación.
P.D.: Amo las películas de zombies. Zombies, eso sí da miedo.

Dependiendo de qué experiencias haya vivido uno, la muerte puede ser un recuerdo triste, una anécdota de algún conocido, una historia, un proceso biológico, algo sin importancia, etc. Tantas cosas. Es cierto que nadie quiere tocar el tema, pero todos de alguna manera pasamos por eso, lo conocemos, y sabemos que es algo siempre presente. Y no me refiero a un "aaay me puedo morir mañana". Ja, no sé en realidad a qué me refiero o por qué estoy escribiendo esto. Me parece curioso (siempre) que la gran mayoría de las personas mire a otro lado cuando se habla de morir, o capaz lo curioso es que siempre haya sentido que no es un tema tabú, sentirlo como algo tan... no sé cómo explicarlo. Es una mezcla de normal, pasajero, trivial incluso, y también algo que puede cambiarte la vida (a menos que el muerto sea uno mismo, cuac).
Creo que es un tema tan pero tan esquivado, que cuando llega el momento de consolar a un amigo por una pérdida, no tenemos palabras. Si nos toca de cerca a nosotros, tampoco las tenemos para nosotros mismos, y las recibidas suenan a formalidad. Es ahí cuando se te encoje el corazón, y un abrazo es lo más importante del mundo. Seguro es algo que queremos olvidar en el momento. ¿Y qué pasa cuando la muerte nos resulta ajena? Atropellan un tipo en una esquina... asombro, curiosidad, impresión, indiferencia, desapego... infinidad de reacciones puede haber. Capaz no va más allá de "uh, pobre tipo", y seguimos caminando.
Hay tantas perspectivas desde las que se puede encarar la muerte, que podría estar horas escribiendo, pero no es mi intención. Solamente tenía ganas de contar mi punto de vista. No pienso en la muerte todos los días, ni todas las semanas, a veces parece que fuera una nota al pie de todas las cosas, que releo cuando me acuerdo o algo me hace recordarla. No me asusta pensar que un día de estos ya no voy a estar, y tampoco me quita el sueño la ooooh intriga (?) de qué viene después. No creo en Dios ni en un más allá, sinceramente me tiene sin cuidado, ja, ya me voy a enterar llegado el momento de cruzar para el otro lado.
No le tengo miedo a la muerte misma, pero sí tengo la seguridad de que voy a perder muchas de las personas que quiero (amistades, familia, Maby Wells), y me angustia pensar en que algún día, voy a sufrir muchísimo, y ni todos los abrazos del mundo van a ser suficientes. En momentos como ese, es cuando me recuerdo a mi mismo que estoy bien, que quiero mucho a todas esas personas, y que el de hoy no es un día triste, todo lo contrario. Para mi, la muerte no tiene que ser algo triste, o algo que esconder abajo de una alfombra, por lo menos hasta que llega. Entonces sí, me lloraré todo y viviré mi angustia real, pero mientras tanto, puedo hablar de eso y hasta meter algún chiste mortal inocente en alguna conversación.
P.D.: Amo las películas de zombies. Zombies, eso sí da miedo.
